Autores: Anderson, Annie S., Baker, Jennifer L., Bianchini, Franca, Breda, João, Byers, Tim, Clearly, Margot P., Colditz, Graham, Di Cesare, Mariachiara, Gapstur, Susan M., Grosse, Yann, Gunter, Marc, Herbert, Ronald A., Hursting, Stephen D., Kaaks, Rudolf, Lauby-Secretan, Béatrice, Leitzmann, Michael, Ligibel, Jennifer, Loomis, Dana, Renehan, Andrew, Romieu, Isabelle, Scoccianti, Chiara, Shimokawa, Isao, Straif, Kurt, Thompson, Henry J., Ulrich, Cornelia M., Wade, Katlin, Weiderpass, Elisabete
Publicado: 24 de agosto de 2016
El grupo de trabajo del IARC clasificó recientemente el cáncer de tiroides como uno de los tipos de cáncer para los que existen pruebas suficientes de que la ausencia de exceso de grasa corporal reduce el riesgo de padecerlo. Basándose en varios estudios de cohortes y casos y controles, se observó una asociación positiva entre el índice de masa corporal (IMC) y el riesgo de cáncer de tiroides, con un riesgo relativo de 1,1 (IC del 95 %, 1,0–1,1) para la categoría de IMC más alta en comparación con un IMC normal. Este fue uno de los ocho tipos de cáncer que se añadieron recientemente desde la evaluación del IARC de 2002. El contexto mundial incluye una estimación de 640 millones de adultos obesos en 2014, lo que supone un aumento de seis veces desde 1975, y 110 millones de niños y adolescentes obesos en 2013, lo que representa un aumento de dos veces desde 1980, con una prevalencia de obesidad estandarizada por edad del 10,8 % entre los hombres y del 14,9 % entre las mujeres.
