Autores: Brayne, Carol, Cappuccio, Francesco, Khaw, Kay-Tee, Leng, Yue, Luben, Robert N., Surtees, Paul G., Wainwright, Nick W. J.
Publicado: 17 de marzo de 2015
En una cohorte prospectiva de 9692 participantes sin antecedentes de accidente cerebrovascular, con edades comprendidas entre los 42 y los 81 años, pertenecientes a la cohorte EPIC-Norfolk y seguida durante 9,5 años, se registraron 346 casos de accidente cerebrovascular. Se observó que dormir muchas horas se asociaba significativamente con un mayor riesgo de accidente cerebrovascular (razón de riesgos [RR] = 1,46; IC del 95 %, 1,08-1,98) tras ajustar por todas las covariables. Dormir pocas horas mostró un aumento no significativo en el riesgo (RR = 1,18; IC del 95 %, 0,91-1,53). Los participantes que dormían muchas horas de forma constante y aquellos que experimentaron aumentos importantes en la duración del sueño a lo largo del tiempo presentaron un mayor riesgo de accidente cerebrovascular en comparación con los que mantenían una duración promedio del sueño. Un metanálisis actualizado confirmó razones de riesgos combinadas de 1,15 (IC del 95 %, 1,07-1,24) para dormir pocas horas y de 1,45 (IC del 95 %, 1,30-1,62) para dormir muchas horas.
