Cáncer de próstata
El cáncer de próstata contribuye significativamente a la carga general del cáncer, siendo la neoplasia maligna más frecuente en los hombres. El número de casos ha aumentado continuamente en las últimas décadas, en parte debido al aumento de la esperanza de vida. Un factor adicional es el estilo de vida occidental, caracterizado por una dieta muy calórica y falta de ejercicio físico. Los datos epidemiológicos indican que las personas negras son las más susceptibles, seguidas por las personas blancas, mientras que las personas asiáticas tienen el menor riesgo. Actualmente se está evaluando en qué medida la detección mediante pruebas de PSA puede reducir la mortalidad por cáncer de próstata. El diagnóstico y la clasificación histopatológica desempeñan un papel importante en el tratamiento del cáncer de próstata.
48 recomendaciones
Última actualización: 25 de febrero de 2026
Dieta
Alcohol
Limite el consumo de alcohol para reducir el riesgo de cáncer de próstata; evite el consumo excesivo y los atracones de alcohol.
Productos lácteos
Un alto consumo de productos lácteos y proteínas de la leche se relaciona con un mayor riesgo de cáncer de próstata.
Grasa dietética
Un alto consumo de grasas en la dieta podría aumentar el riesgo y acelerar la progresión del cáncer de próstata.
Carne roja
El consumo de carne roja está vinculado a un mayor riesgo de cáncer de próstata avanzado
Grasas saturadas
El consumo elevado de grasas saturadas está vinculado a un mayor riesgo de cáncer de próstata avanzado
Suplementos
Selenio
La suplementación con selenio se asocia a un aumento de la mortalidad por cáncer de próstata, y este efecto es proporcional a la dosis.
Calcio
La ingesta elevada de calcio puede aumentar el riesgo de cáncer de próstata avanzado
Vitamina D
Un nivel moderado de vitamina D podría ser el óptimo; tanto los niveles bajos como los altos aumentan el riesgo.
Acciones
Actividad física
El ejercicio regular mejora la condición física, la salud cardiovascular y la calidad de vida en pacientes con cáncer de próstata.
Programa de ejercicios vigoroso.
La práctica regular de ejercicio físico intenso reduce el riesgo de cáncer de próstata y mejora los resultados tras el tratamiento.
Pérdida de peso
El control del peso mejora los resultados del cáncer de próstata y reduce el riesgo de que se necesite un tratamiento más agresivo.