Autores: A Berrington de Gonzalez, A Seow, A Seow, AA Arsian, Ai Zhen Jin, Andrew O. Odegaard, AO Odegaard, AR Hart, AV Patel, C Samanic, C Samanic, CA Conover, Consultation WHO Expert, D Albanes, DM Parkin, DS Michaud, E Giovannucci, EE Calle, J Luo, J Luo, J Ma, JE Manson, JH Hankin, Jian-Min Yuan, K Wada, KA Perkins, Kristin E. Anderson, L Jiao, LN Jiao Anderson, M Wang, P Deurenberg, R Durazo-Arizu, R LinY, Fu, RC Klesges, RJ Kuczmarski, RJ Stevens, RZ Stolzenberg-Solomon, RZ Stolzenberg-Solomon, RZ Stolzenberg-Solomon, S Connor Gorber, S Iodice, SC Larsson, SC Larsson, Seema Untawale, SH Jee, SO Olusi, Suminori Akiba, U Nothlings, WH Tsong, Woon-Puay Koh, WP Koh, XH Lu, Y Lin
Publicado: 1 de enero de 2014
En este estudio de cohorte prospectivo que incluyó a 51 251 hombres y mujeres chinos de entre 45 y 74 años, seguidos hasta diciembre de 2011, se detectaron 194 casos de cáncer de páncreas. Entre los participantes que habían fumado alguna vez, las personas con bajo peso (IMC <18,5 kg/m²) presentaban un riesgo significativamente mayor de desarrollar cáncer de páncreas en comparación con aquellos con un IMC de 21,5 a 24,4 kg/m² (RR = 1,99; IC del 95 % = 1,03–3,84). La interacción entre el IMC y el hábito tabáquico fue estadísticamente significativa (p = 0,018). Esta asociación se hizo más evidente después de excluir los primeros tres años del seguimiento, lo que sugiere que no se debió a una causalidad inversa derivada de la enfermedad en fase preclínica.