Autores: Adami, H-O, Arslan, AA, Bernstein, L, Black, A, Brinton, LA, Buring, J, Clendenen, TV, Fortner, RT, Fournier, A, Fraser, G, Gapstur, SM, Gaudet, MM, Giles, GG, Gram, IT, Hartge, P, Hoffman-Bolton, J, Idahl, A, Kaaks, R, Kirsh, VA, Knutsen, S, Koh, W-P, Lacey, JV, Lee, I-M, Lundin, E, Merritt, MA, Milne, RL, Onland-Moret, NC, Patel, AV, Peters, U, Poole, EM, Poynter, JN, Rinaldi, S, Robien, K, Rohan, T, Schairer, C, Schouten, LJ, Setiawan, VW, Sánchez, M-J, Tjonneland, A, Townsend, MK, Trabert, B, Travis, RC, Trichopoulou, A, Tworoger, SS, Van den Brandt, PA, Vineis, P, Visvanathan, K, Weiderpass, E, Wentzensen, NA, White, E, Wilkens, L, Wolk, A, Yang, HP, Zeleniuch-Jacquotte, A
Publicado: 5 de noviembre de 2018
En un análisis conjunto de 1,3 millones de mujeres procedentes de 21 cohortes prospectivas con 4584 casos de cáncer epitelial ovárico invasivo, se observó que un índice de masa corporal (IMC) elevado (≥35 frente a 20-<25 kg/m²) se asociaba con un aumento del 93 % en el riesgo de desarrollar un cáncer ovárico muy agresivo (razón de riesgos: 1,93; IC del 95 % [1,46-2,56]). La prueba de heterogeneidad entre las categorías de agresividad fue estadísticamente significativa (phet ≤0,04). Se definió como enfermedad altamente agresiva la muerte dentro del año siguiente al diagnóstico (n = 864 casos). Los resultados se mantuvieron consistentes en los análisis específicos por histotipo, lo que sugiere que el IMC influye en la agresividad del tumor independientemente del subtipo histológico.
