Autores: Adami, H-O, Arslan, AA, Bernstein, L, Black, A, Brinton, LA, Buring, J, Clendenen, TV, Fortner, RT, Fournier, A, Fraser, G, Gapstur, SM, Gaudet, MM, Giles, GG, Gram, IT, Hartge, P, Hoffman-Bolton, J, Idahl, A, Kaaks, R, Kirsh, VA, Knutsen, S, Koh, W-P, Lacey, JV, Lee, I-M, Lundin, E, Merritt, MA, Milne, RL, Onland-Moret, NC, Patel, AV, Peters, U, Poole, EM, Poynter, JN, Rinaldi, S, Robien, K, Rohan, T, Schairer, C, Schouten, LJ, Setiawan, VW, Sánchez, M-J, Tjonneland, A, Townsend, MK, Trabert, B, Travis, RC, Trichopoulou, A, Tworoger, SS, Van den Brandt, PA, Vineis, P, Visvanathan, K, Weiderpass, E, Wentzensen, NA, White, E, Wilkens, L, Wolk, A, Yang, HP, Zeleniuch-Jacquotte, A
Publicado: 5 de noviembre de 2018
En este grupo de estudio combinado de 1,3 millones de mujeres con 4584 casos de cáncer de ovario, se observó que los antecedentes familiares de cáncer de ovario se asociaban con un riesgo casi doblemente mayor de padecer una enfermedad menos agresiva (razón de riesgos: 1,94; IC del 95 % [1,47-2,55]). La heterogeneidad entre las categorías de agresividad fue estadísticamente significativa (phet = 0,02). Se definió como menos agresivos los tumores en los que las pacientes sobrevivieron 5 años o más después del diagnóstico (n = 1691). Los antecedentes familiares mostraron una asociación más fuerte con la enfermedad menos agresiva en comparación con la enfermedad altamente agresiva, lo que sugiere que los factores de riesgo hereditarios pueden influir preferentemente en el desarrollo de tumores menos letales.
