Autores: Alagoz, O., Berry, D., Caswell-Jin, J., Chapman, C. H., de Koning, H., Gangnon, R. E., Hampton, J. M., Heckman-Stoddard, B., Huang, H., Huang, X., Jayasekera, J., Kerlikowske, K., Kurian, A. W., Lee, S. J., Li, Y., Lowry, K. P., Lu, Y., Mandelblatt, J. S., Miglioretti, D. L., Munoz, D. F., O'Meara, E. S., Plevritis, S. K., Quessep, E. G., Schechter, C. B., Song, J., Sprague, B. L., Stein, S., Stout, N. K., Sun, L., Tosteson, A. N. A., Trentham-Dietz, A., van Ravesteyn, N., Yang, Y.
Publicado: 1 de abril de 2024
Se evaluaron seis modelos de microsimulación para analizar diferentes estrategias de detección en una cohorte hipotética de 1000 mujeres de 40 años con riesgo promedio. Cinco estrategias eficientes de detección mediante tomosíntesis digital de mama arrojaron reducciones medianas en la mortalidad por cáncer de mama del 25,4 % al 41,7 %, un aumento de los años de vida de 120,8 a 229,7 y una disminución de entre 6,7 y 11,5 muertes por cada 1000 mujeres. La detección bienal a partir de los 40 o 45 años hasta los 79 resultó en mayores beneficios incrementales en la reducción de la mortalidad por mamografía en comparación con la detección anual o las estrategias que comienzan a los 50 años y terminan a los 74. En el caso de las mujeres negras, tres estrategias eficientes produjeron reducciones en la mortalidad del 31,2 % al 39,6 %, un aumento de los años de vida de 219,4 a 309,0 y una disminución de entre 11,7 y 15,5 muertes por cada 1000 mujeres. Los resultados falsos positivos oscilaron entre 873 y 2224, y los casos de sobrediagnóstico, entre 12 y 25 por cada 1000 mujeres, según la estrategia utilizada.
